La Organización de Países Exportadores de Petróleo, conjuntamente con Rusia, México, Kazajistán, Azerbaiyán, Baréin, Brunei, Malasia, Omán, Sudán y Sudán del Sur, mantendrá hasta diciembre de 2018 los recortes de producción iniciados en enero de 2017. El objetivo del acuerdo es que la OPEP reduzca sus extracciones hasta los 32,5 millones de barriles diarios, 1,2 millones de barriles menos que en noviembre de 2016. Los otros diez países productores firmantes se comprometieron a recorte global de 0,6 millones de barriles diarios.

Esta estrategia, que inicialmente vencía en marzo de 2018, persigue elevar los precios del petróleo. A lo largo de la última década, el precio del barril ha fluctuado de los 100 dólares que sobrepasó entre 2011 y 2014 a los 30 dólares de principios de 2016. En la actualidad, el precio del barril se ha estabilizado por encima de los 50 dólares. La eficacia del acuerdo para elevar el precio del petróleo choca con los incumplimientos parciales de algunos de los países adheridos, la exclusión de dos miembros de la OPEP, Nigeria y Libia, que han elevado su producción en 2017, y el incremento de la extracción de petróleo de esquisto en Estados Unidos.