El diésel sigue siendo el combustible dominante en el transporte por carretera europeo, a pesar del avance de la electrificación y de las nuevas alternativas de bajas emisiones. Más del 96% de los camiones que circulan por Europa continúan funcionando con motores diésel, una realidad que se ha mantenido prácticamente inalterable durante las últimas tres décadas, según los datos analizados por Eurowag.

Aunque los vehículos eléctricos y los combustibles renovables han comenzado a ganar protagonismo durante los últimos 16 años, su presencia en el mercado continúa siendo reducida. Los camiones eléctricos representan actualmente alrededor del 0,3% del parque europeo, con países como Dinamarca situándose entre los más avanzados, donde uno de cada cincuenta vehículos pesados ya utiliza esta tecnología.

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