Las ventas de las estaciones de servicio extremeñas cayeron el pasado mes de enero un 20% en relación al mismo mes de 2013, por lo que continúa la "caída libre" del sector en la comunidad, según alerta la Asociación de Estaciones de Servicio de Extremadura (Aresex).

Su presidente, Casto Bravo, ha explicado a Efe que el sector arrastra ya una caída del 40% en relación a diciembre de 2011.

Pese a que las previsiones económicas comienzan a ser mejores en la comunidad, las gasolineras tradicionales se han encontrado desde finales del pasado año con un nuevo enemigo, las estaciones "low cost".

Estas estaciones desatendidas -sin personal-, que empiezan a proliferar en la comunidad de la mano de cooperativas, comienzan a hacer un "daño" importante a las gasolineras tradicionales, incapaces de vender su producto a los precios de aquellas.

Por ejemplo, en las ciudades de Don Benito, Cabeza del Buey (Badajoz) o Cáceres hay ya estaciones de servicio "low cost" ubicadas "en frente justo de las tradicionales", y se prevén muchas más en la comunidad.

Según Bravo, no son solo las cooperativas quienes apuestan por estos formatos, pues hasta las propias grandes petroleras están desembarcando en España con "low cost" para "hacerse a sí mismos la competencia", como por ejemplo en Navarra.

El máximo responsable de Aresex cree que se está llevando a cabo un peligroso juego en el cual podría desaparecer la "gran red de gasolineras de la autonom¡a y de España, que permite mantener abastecida a cualquier localidad".

En su opinión, mientras en otros sectores se pueda atisbar una recuperación, en las estaciones de servicio extremeñas "en absoluto"; en su opinión, "Extremadura se dio cuenta tarde de la crisis, y ahora saldrá después de ella".

No en vano, las estaciones de servicio aumentaron sus ventas hasta finales de 2011, bien adentrada la crisis, pero fue con el parón de la construcción cuando las gasolineras tradicionales empezaron a caer en picado.

Por este motivo, el presidente de la Asociación de Estaciones de Servicio de Extremadura ha alertado de que las gasolineras tradicionales de la comunidad saldrán "más tarde de la crisis... si es que salimos".

Además, cualquier recuperación en el sector agrario extremeño no es aprovechado por las estaciones de servicio, pues las cooperativas se pueden "autoabastecer".

Casto Bravo ha lamentado que las pérdidas "galopantes" de las estaciones de servicio continúen en la comunidad; en su opinión, un 90% de las gasolineras extremeñas se encuentran en "recesión total" a día de hoy.