Las medidas para fomentar la competencia en el sector de los hidrocarburos aprobadas por el Gobierno el pasado mes de febrero podrían menguar durante su tramitación parlamentaria. Los ministerios de Industria y Economía, redactores de la reforma, han aceptado abrir la mano ante las petroleras en el periodo de enmiendas y matizar algunas de las medidas incluidas en el Proyecto de Ley de medidas de apoyo al emprendedor y de estímulo del crecimiento y de la creación de empleo.

Los cambios –que se realizarán a través de varias enmiendas del Grupo Parlamentario Popular a las que ha tenido acceso EL MUNDO– revisarán el número de estaciones de servicio afectadas por las nuevas restricciones en los contratos de abanderamiento entre operador mayorista y minorista. El texto legal establece la limitación a un año de la duración de los contratos de suministro en exclusiva y la supresión de la recomendación de precios por parte de la petrolera.

Sin embargo, una enmienda introducida ahora por los populares «aclara» que esta limitación a un año «no será de aplicación cuando los bienes o servicios contractuales sean vendidos por el comprador desde locales y terrenos que sean plena propiedad del proveedor».

Menos surtidores
De esta forma, la enmienda del PP excluiría de acatar la nueva normativa a las gasolineras en el régimen COCO –propiedad de la petrolera y gestionada de forma directa por el mismo operador– y aquellas en régimen CODO, en las que el operador es propietario de la estación de servicio pero cuya gestión está cedida a un tercero.

Ambas formas de gestión afectan a un 52% de las estaciones que operan en España, unas 5.200 en cifras redondas, por lo que sólo la otra mitad del parque gasolinero estaría afectado por estos puntos, según las cifras publicadas en el último informe de supervisión de la Comisión Nacional de la Energía (CNE).

El cambio propuesto por Industria «tiene como objetivo aclarar a qué tipo de contrato en exclusiva» afectan las medidas, tras el enorme revuelo desatado a nivel minorista y mayorista su inclusión en el Boletín Oficial del Estado. Las petroleras habían advertido al ministro José Manuel Soria del «sinsentido» que suponía no poder marcar sus precios o suministrar carburantes en aquellas instalaciones que gestionan directamente o en aquellas de las que son propietarias aunque su gestión está cedida, según fuentes conocedoras de estas conversaciones.

Si finalmente la enmienda es aprobada –como parece probable– las limitaciones en los contratos de distribución en exclusividad sólo serán de aplicación en aquellas estaciones de servicio propiedad del minorista pero vinculadas a un operador mediante un abanderamiento en exclusiva, conocidas como DODO.

Éste tipo de estaciones de servicio abarcan un 27% del mercado en España y, según la Comisión Nacional de la Energía, son «las más susceptibles de ser captadas por otro operador con objeto de integrarlas en sus redes de distribución, siempre y cuando su contrato de suministro en exclusiva hubiera finalizado».

Abrir el mercado a más compañías es, precisamente, el objetivo del Ministerio de Industria con el recorte de la duración de los arrendamientos. Las nuevas normas en contratos de suministro también afectarían al 18% de estaciones de servicio de marca blanca o independientes, en el caso de que decidiesen vincularse a una petrolera.

Las enmiendas planteadas por el Grupo Popular no se refieren a la limitación de abrir nuevas estaciones a las operadoras con una cuota de mercado provincial superior al 30% en número de instalaciones.

Una medida que en la práctica pretende reducir la presencia de Repsol en el mercado nacional, ya que la petrolera alcanza esa cuota en la mayoría de las regiones en las que opera.

Otro de los cambios que están contemplados en las enmiendas que ha presentado ahora el Grupo Popular otorga a las petroleras que firmen contratos de distribución en exclusiva «la capacidad de inspección del origen, volumen y calidad de los combustibles entregados a los consumidores para comprobar que se corresponden con los suministrados a la instalación».