El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, junto con otros miembros de su Ejecutivo visitaron en la mañana de ayer la calle de Alcalá, en el tramo comprendido entre la plaza de Cibeles y la calle Cedaceros, tras finalizar su remodelación integral, que ha aportado mejor movilidad y más accesibilidad para el peatón.

Con esta actuación, que ha supuesto una inversión de 5,9 millones de euros, el Consistorio da continuidad a la realizada anteriormente en el entorno de Canalejas, configurando así este eje como un modelo del Madrid que viene, donde la capital será «más habitable y sostenible».

«Estamos diseñando, proyectando y ejecutando el Madrid que viene, una ciudad que tiene que estar transformándose de forma constante y que parte de la premisa de que hay que completar la calidad vida de los madrileños y mejorar el espacio público», explicó el primer edil a los medios de comunicación.

La remodelación, que ha sido ejecutada por el área de Obras y Equipamientos, ha actuado sobre una superficie de más de 31.000 m2. Los trabajos realizados han conseguido mejorar la movilidad y que haya más accesibilidad y comodidad para los viandantes.

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