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24 de Febrero de 2022 | Categoría: Actualidad
La transición energética se ha convertido en un punto clave dentro de la agenda de muchos países y grandes compañías debido a los efectos perjudiciales que tienen las emisiones de carbono en el medio ambiente. A partir de esta idea, las empresas del sector energético han comenzado a trazar planes para desarrollar opciones que puedan hacer frente al cambio climático. Dentro de este gran desafío global, el sector de transporte juega un rol fundamental debido a su gran peso dentro de las emisiones totales de CO2.
Con el objetivo de presentar algunas alternativas, la Fundación Pons ha acogido una conferencia bajo el título ‘Energías para la movilidad del futuro’. Asimismo, los participantes han debatido sobre las opciones presentadas para descabornizar el sector de la movilidad.
Carlos Martín, secretario técnico y de medio ambiente de AOP, y Rafael del Río, director técnico de AEDIVE, han intervenido en este espacio de diálogo moderado por Víctor García Nebreda, coordinador de Energía y Medio Ambiente de Madrid Foro Empresarial, institución que ha colaborado en el evento.
La AOP (Asociación Española de Operadores de Productos Petrolíferos) está asociada con grandes empresas del sector, como BQ, Cepsa, Galp o Repsol. Desde hace unos años, debido a la situación actual, la AOP se ha comprometido con la lucha contra el cambio climático. Este compromiso, tal y como ha explicado Martín, “no son palabras vacías”, sino que “va más allá de meras declaraciones”.
La asociación ha desarrollado una estrategia para evolucionar hacia los ecocombustibles, proponiendo una sustitución progresiva del petróleo por otros materiales que no produzcan tantas emisiones de CO2. El sector del transporte representa, según datos aportados por Martín, el 25% de las emisiones de CO2. De este porcentaje, una cuarta parte corresponde al transporte por carretera. Por este motivo, “es necesario involucrarlo en la transición energética”, aseguró Martín. No obstante, ya se han llevado a cabo varias medidas. En los últimos 10 años se han reducido 46 millones de toneladas de CO2, aunque este gran esfuerzo “no es suficiente, no cumple con el pacto europeo”.
“La crisis económica, la incertidumbre por la pandemia ha anestesiado la compra de vehículos nuevos en España”, explica el representante de AOP. Martín indica que el 66% de los vehículos que se vendieron el año pasado tenían más de 10 años, mientras que tan solo el 3% de los vehículos eran eléctricos. En este contexto entran en juego los ecocombustibles, una alternativa clave para la descarbonización.
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