Las vacaciones de verano se convierten habitualmente en un periodo crítico para la mecánica de los vehículos. Las temperaturas extremas incrementan hasta un 50% las averías de los coches, provocando que las asistencias en carretera crezcan cerca de un 25% durante la temporada estival. De hecho, el periodo comprendido entre junio y septiembre concentra el 37% de todas las intervenciones del año, según un análisis realizado con datos de 2025.

Del total de incidencias gestionadas el pasado verano, las averías mecánicas y de motor representaron el 38,1%, seguidas por los fallos de arranque o batería (34,2%), los problemas en neumáticos (17,5%) y los accidentes de tráfico (7,8%). En la última década, la demanda de auxilios en carretera se ha duplicado con creces, pasando de 219.000 asistencias en 2016 a rebasar las 500.000 en el último ejercicio.

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