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16 de Junio de 2016 | Categoría:
Un estudio realizado por la universidad escocesa, y cuyas conclusiones se han plasmado en un artículo publicado en la revista especializada Atmospheric Environment, revela que los coches eléctricos contaminan igual que los coches diésel. Esto se debe a que los elementos contaminantes asociados al coche eléctrico son aquellos que no salen del tubo de escape, sino que son las partículas que se desprenden de la fricción de las ruedas, del uso de los sistemas de frenado y del contacto del vehículo con la carretera.
Si bien tanto los coches de motor convencional como los ecológicos expulsan de esta manera elementos nocivos a la atmósfera, el problema al respecto viene dado por el peso de los coches, tanto eléctricos como híbridos, que pesan un 24% más que los vehículos de motor diésel. En este sentido, los autores del estudio afirman que, al producirse un mayor desgaste en la frenada producido por un mayor peso, se emite a la atmósfera una cantidad superior de partículas contaminantes.
Los científicos responsables del artículo compararon para su artículo las versiones eléctrica y diésel de distintos modelos de coche. Los vehículos estudiados fueron Volkswagen Golf, Ford Focus, Fiat 500 y Smart Coupé, cuyas versiones eléctricas pesan, respectivamente, un 16%, un 15%, un 24% y un 29% más.A estos datos se suma que solo un tercio de la contaminación de los automóviles procede del tubo de escape, un aspecto en el que el coche diésel o gasolina convencional genera más partículas contaminantes.
Según el estudio, de todas las emisiones de este tipo de partículas que se originan en calles y carreteras, alrededor de un 85% no procede del motor del vehículo. Los autores concluyen este documento señalando que, aunque el uso del coche eléctrico sí que reduce la emisión de gases que causan el efecto invernadero en la atmósfera, no evita la contaminación tóxica que afecta a los seres humanos y al medio ambiente