Durante el pasado año el Estado recaudó más de treinta mil millones de euros de impuestos directos derivados de la compra y uso del automóvil. El sector del motor no sólo representa más del 10% del PIB y más del 9% del empleo directo sino que, además de ser el principal sector industrial exportador y registrar un importante superávit en la balanza de pagos, aporta anualmente a las arcas del Estado unos ingresos superiores a los de cualquier otra actividad industrial.

De este monto, el principal ingreso proviene de las estaciones de servicio. En efecto, un total de 21.513 millones de euros se recaudaron en 2019 por los impuestos asociados a los carburantes, lo que supone un incremento del 3,1% sobre el ejercicio anterior. De esta cantidad, 7.507 millones fueron en concepto de IVA sobre el producto y 14.006 millones de euros por el impuesto especial que se establece sobre los carburantes, independientemente de que suba o baje el precio de adquisición del crudo.

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