Los combustibles costarán 20 céntimos menos por litro a partir de la medianoche del jueves al viernes, una medida que no acaba de convencer ni a consumidores ni mucho menos a gasolineros. Para los primeros, ya sean transportistas profesionales o conductores particulares, la medida se queda muy corta ante unos precios que se han disparado. Para las gasolineras y estaciones de servicio, la “incertidumbre” reina porque aún no está claro cómo se les va a retribuir por este anticipo.

Antonio Gallinad, presidente de Aevecar (vendedores de combustible al por menor) en Huesca y Aragón, afirma que “hay mucha preocupación porque es mucho dinero y muchas estaciones no tienen potencia para adelantar” unos gastos que pueden ser de “120.000 euros para una pequeña empresa” en los tres meses que dura la medida.

Enfatiza que “el músculo” de estas empresas está “muy debilitado” tras la crisis covid. Además, la gran volatilidad actual de precios les ha llevado “incluso a vender a pérdidas estos días”. Y es que lejos de beneficiarse por estos altos precios -“vamos a margen y ganamos lo mismo vaya a 1 euro o a 2”-, “había días que nos costaba más comprarlo que ponerlo”, dice, y además “la gente reposta menos” a este precio.

Y todo ello con una “gran incertidumbre” porque el Gobierno aún no ha aclarado cuándo y cómo se efectuará el reembolso a un sector que en la provincia es mayoritariamente de pequeñas empresas.

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