El principal foco inversor de estos países es el sector energético. La mayor operación hasta ahora ha sido la del fondo Ipic, de Abu Dabi, que adquirió el 100% de Cepsa con una opa que valoraba el grupo en 8.000 millones de euros en 2011. De momento, sus planes con la petrolera pasan por una inversión de 10.000 millones de euros en los próximos años.

Otro activo destacado es Iberdrola, donde QIA, fondo soberano de Qatar, es el principal accionista con una participación del 9%, valorada en más de 3.600 millones a precios actuales. Qatar entró en la eléctrica a través de una ampliación de capital en 2011 en la que tomó un 6,2%. El fondo fue ampliando su presencia hasta alcanzar un 9,6% de Iberdrola, pero coincidiendo con la caída del crudo, QIA ha comenzado a cobrar parte de los dividendos en efectivo (en lugar de en títulos) y su participación se ha estancado, aunque aspiraba a llegar al 10%.

El efecto combinado del descenso del crudo y la fuerte caída en Bolsa de sus dos principales inversiones (VW y Glencore) empujó hace dos semanas a Qatar a vender el 10% que tenía en Hochtief para captar liquidez, movimiento que aprovechó ACS para adquirir un 6% de la constructora alemana por 312 millones y ampliar su participación hasta el 66,5%..

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