Cada verano, millones de personas recorren las carreteras españolas. Pero el viaje ya no consiste únicamente en llegar al destino. Las paradas forman ahora parte de la experiencia: sirven para descansar, refrescarse, comer algo, reorganizar el viaje o resolver imprevistos, antes de volver a ponerse al volante. Esta nueva realidad se aprecia en tres estaciones de servicio de Repsol ubicadas en la provincia de Barcelona, situadas en zonas de paso habituales para turistas españoles y extranjeros que se dirigen a sus lugares de veraneo.

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