La gasolina y el gasóleo de automoción se han abaratado esta semana, en un 0,79% y un 2,25%, respectivamente, hasta situarse en un precio medio de 1,127 y 0,954 euros por litro en las estaciones de servicio españolas.

Según los datos ofrecidos ayer por el boletín petrolero de la Comisión Europea, la gasolina se ha encarecido un 2,08 % en el último mes, aunque acumula un abaratamiento del 1,23% desde principios de año.

Por su parte el precio medio del gasóleo ha descendido un 1,75% en el último mes y suma una caída del 5,17% desde principios de año.

Tanto la gasolina como el gasóleo se han abaratado en los últimos doce meses, en un 10,63% y un 17,69%, respectivamente.

Estos descensos, que acompañan al desplome de la cotización del crudo, sitúan los precios de la gasolina y el gasóleo un 25,95% y un 33,98% por debajo, respectivamente, de los máximos históricos anotados en septiembre de 2012.

Sin embargo, el presidente de Repsol, Antoni Brufau, auguró ayer que la oferta y la demanda mundial de petróleo "se cuadrarán" a lo largo del "segundo semestre" de este año, de forma que se producirá "una tensión al alza de los precios" que puede subir el precio del barril a 60 o 70 dólares "a finales de año".

Brufau ha hecho este análisis de la situación del petróleo durante una conferencia en el Círculo de Economía, institución de la que fue presidente.

El presidente de la petrolera española ha subrayado que el barril de petróleo Brent -que ahora está en torno a 44 dólares- "no volverá a precios de 140 o 150 dólares por barril", pero sí a una franja entre 60 y 70 dólares. "Más a los 70 que a los 60 dólares", ha augurado.

Por ello, Brufau se ha mostrado "bastante optimista" respecto al futuro del sector energético, siempre que la economía mundial vaya en consonancia y siga creciendo, ha aclarado