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24 de Mayo de 2016 | Categoría:
En Europa, el precio de referencia del petróleo corresponde al barril de Brent. Sus fluctuaciones afectan, y mucho, a los precios de venta final de los combustibles en toda Europa, y por supuesto en España. Tocó suelo el pasado 20 de enero cuando rozó los 28 euros, desde los 84 euros con los que cotizó a mediados de junio de 2014, el ajuste acumulado fue del 66,2% en año y medio. Posteriormente inició una escalada que le ha llevado en los primeros días de mayo hasta los 40 euros, con una apreciación del 38% respecto a mínimos.
Ese inicial desplome del crudo ha tenido un efecto balsámico en países como España, que es importador neto de hidrocarburos (solo produce el 0,2% del petróleo que consume), mientras que el posterior incremento amenaza con frenar la recuperación cimentada en un petróleo y un euro baratos.A la vez, y volvemos a situarnos en enero, el litro de gasóleo retrocedió un 32,2% hasta los 0,9 euros por litro (mínimos desde 2009), y el de gasolina de 95 octanos bajó un 24,5% (se situó en niveles de 2010).
La posterior recuperación del precio del crudo entre enero y mayo llevó los precios a subir un 6,3% y un 10,4% para la gasolina y el gasóleo. La diferencia intensidad entre los porcentajes de bajada y subida trastoca la tesis diseñada por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) que señalaba que los precios de los carburantes “suben como cohetes y bajan como plumas”.

Y si se comparan los precios de España con los del resto de países grandes de la zona euro y con la media de todos los países, la conclusión es justamente la contraria: España es el país en el que los precios de los carburantes bajaron con mayor intensidad en la fase bajista.Argumentos que sostienen estas afirmaciones: El peso de los impuestos en el precio total de los carburantes en España: los últimos datos del Boletín Petrolero de la UE, apuntan que los tributos suponen el más del 65% del precio de venta al público de la gasolina y el 63% del gasóleo en Europa. La carga fiscal de los carburantes es sensiblemente inferior en España donde los tributos representan el 58% y el 55% del precio final, ocho puntos menos que la media europea. Que el precio del petróleo suba o baje no afecta a los impuestos que gravan a los carburantes, ya que su peso no varía con esas oscilaciones, sino al resto de componentes que integran el precio final, como los costes derivados del transporte, la comercialización o las reservas obligatorias que deben tener las petroleras. Estos suponen el 42% y el 45% del precio en España, porcentajes muy superiores a las de otros países de nuestro entorno.
Y eso explica en parte que España sea el país de la zona euro en el que los precios de los carburantes caen con más fuerza cuando lo hace el petróleo y viceversa.Posteriormente, desde finales de enero hasta principios de mayo, en el que el barril de Brent se apreció un 38%, el precio de gasolina repuntó un 6,3%, mientras que el del gasóleo lo hizo un 10,4%. En otros países, con una carga impositiva sensiblemente superior a la de España, las subidas han sido inferiores.
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http://cincodias.com/cincodias/2016/05/06/economia/1462541853_791438.html