Desde su llegada a la filial española en septiembre de 2012 como responsable del área de turismos, se ha distinguido por liderar el cambio de imagen de Mercedes en España con la campaña de comunicación «Algo está pasando en Mercedes», promovida por la filial y que ha sido bien acogida internacionalmente. No sólo ha logrado su objetivo sino que además fue el fabricante premium que más creció en 2015.

Y es que Hoeps admite que «hay muchas cosas que están cambiando en Mercedes, no sólo en España sino a nivel mundial, en nuestra central. Hemos empezado por quitarnos la corbata, hemos seguido con el tuteo y ahora son los especialistas en cada tema quienes hacen las presentaciones al consejo, y no los mismos consejeros. Y es que estamos convencidos de que el negocio del automóvil va a cambiar más en los próximos 10 años que lo que lo ha hecho en los 100 anteriores».

Entre esos cambios señala el coche compartido (car sharing), los de conducción autónoma, etcétera. «Pero esto no quiere decir que de un día para otro vayamos a transportarnos en esos huevecillos que algunos proponen. Es cierto que habrá quien no quiera volver a tener un automóvil en propiedad y opte por el compartido, pero habrá un gran grupo de clientes a los que vamos a ofrecer, además de adelantos tecnológicos, servicios que faciliten su vida y van más allá de la reserva de un restaurante desde el coche».

Trasladándolo a España, reconoce que son minoría los que piden el coche compartido o uno eléctrico porque «el cambio de la demanda lleva tiempo. Mientras, con nuestra gama actual estamos intentando acostumbrar a la gente a que contrate la financiación, los seguros y otros servicios que suponen un pago mensual, pero eso les permite desentenderse de todo lo demás respecto a su coche».

De todas formas, Mercedes se ha apuntado ya un primer tanto con el sistema de automóviles compartidos Car2Go en Madrid, cuyo Ayuntamiento, en la legislatura anterior, se mostró abiertamente decidido a aplicarlo. Hoeps cuenta que instaurarlo en Madrid dio lugar a un debate interno porque la capital quería vehículos eléctricos y los Smart eléctricos que se habían pedido eran para Barcelona, pese a que su Gobierno municipal se mostraba más frío.

Finalmente, los Smart eléctricos vinieron a Madrid, sólo Amsterdam y Stuttgart los usan también, y la empresa lleva ya contabilizadas 53.000 descargas de la aplicación que permite utilizar los coches, que tienen una media de siete usuarios por día, que es alta. Hoeps anuncia que la capacidad de utilización va a llegar a lugares como el aeropuerto. 

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