En Repsol tienen todo listo para comenzar las exploraciones petrolíferas en Canarias, frente a las costas de Lanzarote y Fuerteventura, aunque deberán esperar a que el Tribunal Supremo se pronuncie el próximo día 10 de junio. El Alto Tribunal emitirá su fallo sobre el recurso interpuesto por el Gobierno de Canarias, los cabildos de Lanzarote y Fuerteventura y las asociaciones ecologistas contra las autorizaciones concedidas en 2012 por el Consejo de Ministros a Repsol para iniciar dichos trabajos exploratorios en aguas canarias. La compañía petrolera que la semana pasada se mostró muy satisfecha por la decisión de Medio Ambiente no quiere lanzar las campanas al vuelo hasta conocer el veredicto del martes de la próxima semana. Su presidente, Antonio Brufau, no descorchará hasta entonces la botella de cava para brindar por los tres pozos de las Islas.

Si los tribunales dan la razón a Repsol, la autorización sería prácticamente definitiva puesto que sólo quedaría el permiso del Ministerio de Industria y Energía, y precisamente su titular, José Manuel Soria, se ha pronunciado siempre a favor de la extracción de crudo en las costas canarias. Por mucho que se oponga el Gobierno autonómico de Paulino Rivero poco puede hacer al no tener competencias en esta materia.

Una sentencia del Tribunal Constitucional emitida en febrero de 2013 sobre el recurso del Gobierno canario contra la Ley de Hidrocarburos 2007 determina que la competencia para autorizar prospecciones o exploraciones petrolíferas submarinas en aguas bajo jurisdicción española corresponde en exclusiva al Estado y no a las autonomías. Por tanto, Rivero no podría impedir que la compañía española comience a trabajar probablemente en julio próximo.

Rivero volvió a acusar al Gobierno Central de "cacicada" la declaración de impacto ambiental (DIA) y anunció que convocará un referéndum en las islas, propuesta que ya le fue denegada en su día por el Ejecutivo de Mariano Rajoy. Por tanto, a Repsol nada más le queda pasar el filtro del Tribunal Supremo y, según fuentes consultadas, es muy difícil que los tribunales vayan a echar para atrás la autorización de Medio Ambiente. El 4 de junio de 2012 el TS ya rechazó la solicitud del Gobierno canario y el cabildo de Lanzarote de suspender los permisos concedidos a la petrolera por lo que se estima que el proyecto seguirá adelante. La Comisión Europea se ha pronunciado también que no observa que tales prospecciones vulneren la legislación comunitaria.

En todo este embrollo en el que se ha convertido el petróleo que esconden las costas de Lanzarote y Fuerteventura, quien peor parado saldrá será el ministro Soria si finalmente va como candidato del PP en las Islas a las futuras elecciones autonómicas. Por mucho que se empeñe en defender las prospecciones con el argumento de que aportará grandes beneficios económicos, Coalición Canaria y PSOE siempre le van a rebatir con argumentos tales como que provocará graves riesgos para el turismo canario y problemas medioambientales. Por su parte, el PP siempre ha mantenido que está dispuesto a llegar a un acuerdo regional canario para que reciba una parte de los ingresos que el Estado se lleve por la explotación de los tres pozos.

Rajoy ha preferido sacrificar esta plaza en la que siempre lo tiene muy complicado de ganar y evitar que Marruecos se aproveche y extraiga el petróleo que nosotros hemos desperdiciado. El país magrebí lo niega pero ya está haciendo sondeos en aguas del Atlántico y si encuentra petróleo empezará a extraerlo, con lo que habría también riesgos para el turismo.

La prospección de los tres pozos supondrá una inversión de 10.000 millones de euros y se crearían unos 5.000 empleos en las Islas. Las estimaciones previas indican que en esa zona podría haber petróleo para cubrir el 10% de la demanda anual de hidrocarburos de España entre 10 y 20 años, con lo que supondría un ahorro en la factura energética superior a los 30.000 millones de euros.