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05 de Noviembre de 2012 | Categoría:
Metro de Madrid busca dinero debajo de las piedras. El consejero de Transportes, Pablo Cavero, ha recibido el encargo del presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, de reducir el déficit anual que ronda que ronda los 800 millones de euros. El último proyecto, además de producir energía, es decir dinero, apoyaría las iniciativas tan de moda como son la utilización de energías limpias.
El proyecto, que recibe el nombre de Train2Car, desarrolla un innovador sistema de aprovechamiento de la energía generada por los trenes al frenar. Ese fluido permitiría repostar coches eléctricos en la superficie.
Los técnicos lo explican: «Cuando un tren frena al entrar en la estación y, por tanto, reduce su velocidad, la energía cinética se transforma en otro tipo de energía. Mediante acumuladores se almacena la energía del frenado. Ahora se va a recoger esa energía y poner a disposición de la carga de los coches en la superficie».
La mayoría de los trenes que circulan actualmente por el Metro de Madrid están dotados de un frenado llamado «regenerativo», que permite convertir durante el frenado la energía cinética en energía eléctrica.
Pero actualmente, esa energía almacenada se aprovecha para mover los propios trenes.
Para poder entregar la energía acumulada a los coches eléctricos, el proyecto Train2car contempla en un futuro cercano la instalación junto a las bocas del Metro de surtidores para la recarga eléctrica de vehículos.
La compañía prevé que en un corto plazo se podría crear un prototipo de prueba. A medio plazo comenzará una primera fase en la que se instalarían estos surtidores en las cabeceras de los trayectos, es decir, en los inicios y finales de cada una de las líneas. Posteriormente esta red, y depende del éxito, irá extendiéndose paulatinamente a otros lugares estratégicos de la ciudad en los que facilitar a los usuarios las recargas de los vehículos.
Difusión
Fuentes del Metro indicaron que «el proyecto Train2Car quiere también contribuir de forma directa a la introducción y difusión del uso del vehículo eléctrico y establece los cimientos para la creación de infraestructuras de recarga, a partir de la red eléctrica de Metro de Madrid». La empresa cuenta con 115 subestaciones eléctricas de tracción distribuidas a través de toda su red.
Actualmente, en Madrid circulan aproximadamente 500 vehículos eléctricos, una cifra que se podría multiplicar por cinco en los próximos dos años según fuentes del sector. Estos vehículos tienen incentivos para extender al máximo este tipo de coches que no gastan energías fósiles y además no contaminan.
La inversión realizada por Metro de Madrid en I+D+i supera los 23 millones de euros en los últimos tres años. «Estas cifras demuestran el grado de compromiso de la Comunidad de Madrid con la innovación como herramienta para salir de la crisis», y añadieron estas fuentes que buscan «ilusionar al tejido empresarial, ayudando a generar empleo».
El proyecto Train2Car cuenta con la financiación del Ministerio de Economía y Competitividad, a través del programa INNpacto 2011 de ayudas al I+D. Se hace gracias a la colaboración de un consorcio formado por Metro de Madrid, la Universidad Pontificia de Comillas (ICAI), Sistemas de Computación y Automática General (SICA) y el Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (CIEMAT).
«Es una apuesta -añaden en la empresa- por el consumo eficiente y razonable de la energía eléctrica, consiguiendo un mayor aprovechamiento de la energía a través de la innovación, pues no hay que olvidar que Metro de Madrid es uno de los principales consumidores de electricidad de la Comunidad de Madrid, con un 5% del total del consumo de toda la región».
Además de este nuevo sistema para producir energía, la empresa puso recientemente en marcha un plan de eficiencia energética que supondrá un ahorro de 12 millones de euros anuales.
La optimización de la propulsión de los trenes supondrá un ahorro cercano a 1,5 millones de euros por año. También se implantará un sistema de apagado nocturno de instalaciones.
Se ha automatizado el funcionamiento de las escaleras mecánicas, dotándolas de un dispositivo para ir con mayor lentitud en los momentos en los que no son utilizadas por ningún pasajero.
También se ha instalado el freno regenerativo en gran parte de la flota de trenes. Este dispositivo permite recuperar la energía de frenado de los trenes.
Climatización
Estas actuaciones se suman a otras iniciativas derivadas de proyectos de I+D, como el realizado en la climatización de la estación de Pacífico y las oficinas subterráneas que eran climatizadas mediante técnicas convencionales. Se ha sustituido la climatización tradicional, por una más eficiente a través de la instalación de bombas de calor geotérmico, lo que supone la utilización de una fuente renovable.
Además de producir energía y utilizarla para cargar las baterías de coches eléctricos, Metro tiene prevista toda una batería de medidas para lograr nuevos ingresos. La nave de motores, una maravilla donde se guardan los primeros propulsores de energía para el Metro, se alquila para películas, presentaciones, fiestas o bodas.
Igualmente, Metro acaba de cerrar un nuevo concurso de publicidad para comercialización de la exclusiva de publicidad estática, digital, la llamada publicidad espectacular (forrar un tren de reclamos de una marca), emisión de contenidos de Canal Metro y stands de promociones. El ingreso que se espera lograr por este concepto es de 5,5 millones de euros. Pero además se van a instalar 15 cajeros automáticos en las estaciones más importantes, lo que reportará a las arcas de la empresa 4.000 euros mensuales.
La empresa explotará directamente el sistema conocido como naming rigth o la venta de nombre de una estación por un periodo de tiempo. La primera experiencia fue con Samsung, que rebautizó por unos meses la estación de Sol como Samsung Sol Galaxy para promocionar uno de sus últimos productos.