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05 de Octubre de 2022 | Categoría: Actualidad
La primera semana del mes de octubre ha comenzado con unos precios en la gasolina y el diésel de 1,688 €/l y 1,814 €/l, respectivamente. Son costes para el usuario que están muy alejados de sus máximos históricos: 2,152 €/l para la gasolina 95 y 2,106 €/l para el gasóleo A. Más si tenemos en cuenta la subvención de 20 céntimos/litro del Gobierno. Pero esta bajada puede haber llegado a su fin. La OPEP no quiere que el precio se relaje.
Más caros que nunca. Durante la segunda mitad del pasado mes de junio, el alza en los precios de los combustibles parecía no tener fin. A pesar de que por cada depósito se nos estaban descontando 20 céntimos/litro, nunca habíamos pagado tanto por el diésel y la gasolina, que superaron con creces los dos euros/litro.
Desde entonces, el precio de ambos combustibles se ha relajado ligeramente. Hoy, echar gasolina es casi cincuenta céntimos más barato por cada litro. Con el diésel no ha habido tanta suerte, pero también ha caído su precio a unos treinta céntimos por litro.
Caída del petróleo. Otro de los motivos detrás de la caída del precio de los combustibles fósiles es la bajada que ha experimentado el precio del petróleo. Tras alcanzar posiciones muy cercanas a los 130 dólares/barril, los últimos días se encuentra en la franja de los 80 dólares/barril e, incluso, se ha mantenido en su zona baja.
El pasado lunes, sin embargo, vivió un importante repunte y el día 28 de septiembre ya volvíamos a estar cerca de los 90 dólares/barril de nuevo. Un movimiento que, antes o después, ya se esperaba, pues al OPEP+ decidió a principios del pasado mes de septiembre que recortaría su producción en 100.000 barriles diarios.
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