Aunque al plan de pago de peajes por uso de las autovías lleva más de una década cociéndose a fuego lento, pues la idea arrancó con el Gobierno de Rajoy, el último empujón se lo dio el Ejecutivo de Pedro Sánchez en 2021. Lo paralizó al año siguiente, para concentrarse en atajar la mala situación económica y las dificultades sobrevenidas tras la Guerra de Ucrania.

Además, la intención ha sido siempre lograr el consenso de los colectivos afectados (como el del transporte por carretera) y de las CCAA. Pero ya entonces se dejó claro que era algo comprometido con Bruselas, que lo exige a cambio de inyectar los fondos Next Generation. De hecho, así lo aseguró ayer el director de la DGT, aunque fue rápidamente desautorizado por el Gobierno, que negó que el sistema se vaya a aplicar en 2024.

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