De acuerdo con los resultados del estudio de Stellantis y Aramco sobre eFuels, 28 millones de vehículos que ya están en la carretera podrían beneficiarse de los combustibles sintéticos drop-in y, por tanto, no necesitar cambios en el tren motriz ni ningún tipo de adaptador.

Se trata de un avance a nivel ecológico, ya que «el uso de combustible sintético podría reducir potencialmente las emisiones de dióxido de carbono de los vehículos térmicos existentes en, al menos, un 70% durante todo su ciclo de vida, en comparación con los combustibles tradicionales», según resaltan estas empresas.

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