Tras cada cierre de balance mensual de matriculaciones proliferan titulares anunciando, casi celebrando, el fuerte incremento en las ventas de coches eléctricos y el descenso en la demanda de modelos diésel. Son informaciones que responden a la realidad; al menos a una parte de ella. Visto con otra perspectiva, no menos objetiva, el escenario también se puede describir así: los partidarios del diésel en Bizkaia duplican en 2023 a los de la electricidad. A veces, los árboles impiden ver el bosque.

Nada como los datos para constatar los hechos. Algo más de un millar de las 8.300 personas y empresas que han adquirido un automóvil nuevo en Bizkaia en lo que va de año se han decantado por un modelo a gasoil. Son justo el doble de la clientela de vehículos puramente eléctricos. Otro dato significativo es que cerca de cuatro mil seiscientas de esas operaciones totales han tenido como protagonista a un vehículo con motorización convencional, sin ningún tipo de electrificación.

Puede leer la noticia completa en DEIA