El Gobierno ruso ha aprobado una prohibición temporal de las exportaciones de gasolina durante un periodo de seis meses a partir del próximo 1 de marzo, según informan medios rusos. Aunque la medida no afecta directamente a los países de la UE, al estar ya prohibidas las compras de carburantes rusos, un nuevo veto de Rusia a las exportaciones de gasolina volverá a tensar el mercado internacional y a elevar los precios.

La decisión aprobada por el primer ministro ruso, Mikhail Mishustin, responde a la propuesta planteada por el viceprimer ministro, Alexander Novak, en un carta fechada el pasado 21 de febrero, donde señalaba el inminente aumento de la demanda de consumidores y agricultores en el mercado interno y para permitir el mantenimiento previsto de las refinerías. "Para nivelar la fuerte demanda de productos petrolíferos, es necesario tomar medidas que ayuden a estabilizar los precios en el mercado interno de productos petrolíferos", sugería entonces Novak.

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