El anuncio de la Comisión Europea ha sido, sin duda, una de las noticias del último año. Y es que, después de dos años en los que la UE garantizaba la prohibición total de venta de los coches de combustión a partir de 2035, una situación para la que incluso ya se estaban preparando fabricantes y gobiernos de los estados miembros, finalmente ante las presiones del sector, el escaso avance del coche eléctrico y la oposición frontal de países como Alemania, Italia o Polonia, se ha decidido cambiar la propuesta y prolongar de momento su comercialización.

Es decir, más allá de 2035 podrán seguir vendiéndose en la Unión Europea vehículos diésel y gasolina, aunque, tal y como te contamos ya en su día, no a cualquier precio ni de cualquiera modo. La realidad y la previsiones que los coches y furgonetas térmicas no desaparezcan de la venta, pero sí en parte de los catálogos. Pero, ¿por qué?

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