Es un plan ambicioso ya que, por el momento, los coches eléctricos solo suponen el 10% de las ventas en Países Bajos (43.000 vehículos en 2014), según cifras obtenidas por el diario 'The Guardian'. De hecho, el mercado de los eléctricos en este país está dominado por los coches híbridos, que también serán prohibidos si se aprueba esta nueva legislación.

Hasta que no se pronuncie el Senado no podremos saber si se trata de una propuesta irrealista o de un objetivo ambicioso que llevaría a que otros países de Europa se plantearan la misma medida de ahora en adelante.