+34 91 534 79 37
12 de Noviembre de 2012 | Categoría:
Repsol ha decidido poner en marcha una profunda renovación de su equipo directivo. Después de designar en mayo a sus más estrechos colaboradores, Antonio Brufau, presidente de la petrolera, ha ordenado la remodelación del segundo y tercer nivel de la dirección del grupo, un plan que podría afectar hasta un centenar de ejecutivos.
Fuentes próximas a la empresa aseguran que la medida no será traumática, ya que, en la mayoría de los casos, la reestructuración de la cúpula se resolverá mediante prejubilaciones o intercambios entre departamentos. La plantilla de Repsol está formada por unas 25.000 personas, de las que cerca de un millar componen el cuerpo directivo de la empresa.
La renovación del segundo y tercer escalón de la empresa se produce cinco meses después de los cambios llevados a cabo entre los altos cargos del grupo. En mayo, coincidiendo con la presentación del plan estratégico 2012-2016, Antonio Brufau designó a Nemesio Fernández-Cuesta como nuevo chief operating officer (COO). Además, propuso el ascenso del expolítico del PNV Josu Jon Imaz, que pasó a formar parte del comité de dirección.
Áreas más afectadas
Con el nombramiento de Fernández-Cuesta como máximo responsable de los negocios, la dirección de Upstream (denominada exploración y producción) pasó a manos de Luis Cabra. Por otro lado, Pedro Fernández Frial, que era el director de Downstream (refino y comercialización), pasó a ser director de Estrategia, área que un año antes llevaba Miguel Martínez, actual director económico de la petrolera.
Desde la empresa apuntan que la segunda oleada de remodelación directiva es consecuencia, precisamente, de los nombramientos de mayo pasado. Los nuevos jefes quieren a su lado a equipos de máxima confianza, por lo que las incorporaciones y salidas de ejecutivos son inevitables. Entre las áreas de negocio donde se van a producir más cambios, destaca Upstream. Afectará a unas 30 personas, en algunos casos con salidas pactadas a través de prejubilaciones. La remodelación de Repsol se produce en medio de la mudanza que el grupo está realizando a su nueva sede en el madrileño barrio de Méndez Álvaro.
La renovación de la cúpula de Repsol coincide con las medidas adoptadas por otras multinacionales españolas dentro del proceso de adaptación a la condiciones de la demanda del mercado y a la necesidad de reequilibrar balance para reducir pasivo. Este mismo mes, Telefónica completó su reorganización interna con una reestructuración de directivos de segundo nivel que afectará a unas cuarenta personas. Desde 2011, el grupo presidido por César Alierta ha llevado a cabo una simplificación y reorganización de su negocio para hacer su estructura más ágil. Para ello, agrupó los negocios en cuatro grandes áreas: Latinoamérica; Europa; Telefónica Digital; y Recursos Compartidos. Previamente, en septiembre, Alierta nombró consejero delegado a José María Álvarez Pallete, en sustitución de Julio Linares.
Retos
La dirección de Repsol, que la semana pasada anunció beneficios de 1.796 millones hasta septiembre (5,5% menos), se encuentra actualmente volcada en la defensa de sus intereses por la expropiación de YPFy en el desarrollo de un plan de desinversiones de cara a la mejora del ráting financiero. El grupo espera cerrar en enero la venta de su negocio de gas natural licuado (GNL). Además, la compañía ya ha vendido activos en Chile y Ecuador por 551 millones, recursos que han empleado para reducir la deuda financiera hasta 4.918 millones de euros.
Otro de los asuntos pendientes del grupo es el canje de preferentes por hasta 3.000 millones de euros que afectan a unos 80.000 inversores. La empresa contempla transformarlo en bonos convertibles en acciones.