El encarecimiento que ha experimentado en los últimos meses la gasolina ha logrado que la caída de los precios de consumo se modere cuatro décimas hasta el 0,7 % en marzo, si bien la inflación acumula ya nueve meses en negativo.

El sector del transporte disminuyó sus precios en el tercer mes del año el 3,5 % (una caída dos puntos menos pronunciada que el mes anterior), debido al encarecimiento de los carburantes y lubricantes, según el Índice de Precios de Consumo (IPC) publicado hoy por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Los últimos datos del Boletín Petrolero de la UE muestran un incremento del precio del litro de gasolina sin plomo 95, desde los 1,12 euros a los que cerró enero hasta los 1,26 euros de finales de marzo, si bien estos valores aún se mantienen por debajo de los 1,39 euros que marcaban a últimos de marzo de 2014.

Por su parte, el precio del barril de crudo Brent cerró marzo en los 57 dólares de media, frente a los 107 dólares a los que cotizaba un año antes y por debajo aún de los 61 dólares del pasado febrero.

El secretario de Estado de Economía, Íñigo Fernández de Mesa, ha atribuido a los carburantes el comportamiento de la inflación y ha explicado que, al ser España un país importador de petróleo, sus bajos precios son beneficiosos para la competitividad.

"Si excluimos las fluctuaciones del petróleo, España se mantiene en el entorno de contención de precios, que creemos que es muy positivo para aumentar el poder adquisitivo de hogares y a través de ello aumentar el consumo", ha valorado el secretario de Estado.