La estrategia de hacer al Fiat 500 solo 100% eléctrico ha sido todo un quebradero de cabeza para Stellantis. No se vendió del todo mal cuando se lanzó, pero la llegada de la competencia de coches eléctricos chinos , más avanzados y asequibles, lo llevó al abismo. Tanto, como para detener su producción intermitentemente varios meses. El conglomerado ha optado por devolverle la mecánica de gasolina, con la inversión que ello supone.

El objetivo incial de Stellantis es que las nuevas generaciones de los Peugeot 208 y Peugeot 2008, sus modelos más baratos y más vendidos, fueran exclusivamente eléctricas. Pero con el antecedente del Fiat 500e han variado sus planes: no quieren cometer el mismo error. Al menos en lo que toca al utilitario.

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